Por lo que me contaron mis compañeros y compañeras, de no haber podido asistir a este seminario por enfermedad me arrepiento más que de ninguna otra sesión, me habría encantado estar ahí. Por lo visto, pudieron disfrutar del testimonio de uno nuestros compañeros, perteneciente al pueblo gitano.
Fue un muy buen ejemplo de la gran cantidad de personas que pueden pertenecer a este pueblo y tomar decisiones o
caminos de manera autónoma. También fue la voz de la consciencia, que hizo ver que posiblemente al
poder le interesa marginar a
las personas diferentes a ellos en cuestiones económicas y sociales,
para el "orden" que quieren establecer en las ciudades. También se trató el tema de la cantidad de prejuicios, mitos, mentiras y exageraciones que se difunden en esta sociedad sobre las tradiciones del pueblo gitano. Se podría decir que la sociedad ve la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio, pero no solo con esto sino con más aspectos de l mundo.
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