Esta sesión nos llegó hondo a muchos de nosotros. La dinámica que se hizo al principio de la clase resultó, ya que al menos a mí me caló mucho la
voz de una mujer que os representaba a todas. Lo que más me gustó
de esta sesión fue que hizo surgir en mí la pregunta por el posible
sexismo no he reconocido por no pensar en ello como tal, que no es necesario
que se exprese con golpes. Me volví con esto, consciente cómo gente de mi entorno tanto en su vida sentimental como familiar han permitido que los hombres las juzguen y hagan sentir inferiores por el simple hecho de ser mujeres, el contínuo "mansplaining" al que se enfrentan a diario. Me sentí muy frustrado por todas mis compañeras, tras hacer mentalmente un ejercicio de empatía para poder comprenderlas mejor. Todo esto me llevo a preguntarme qué
actitudes, pensamientos y acciones sexistas tengo yo interiorizadas aún, a pesar de mi continúo trabajo personal intentando deconstruirme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario