Durante esta sesión realizamos un ejercicio de confianza en pequeños
grupos, que consistía en recibir al otro, que se dejaba caer confiando en ello. Otra cosa que me pareció reseñable fue el volverme consciente de que sólo es posible contar
algo personal sentimos confianza hacia quien se lo contamos o de lo contrario, solemos tener miedo a que nos juzguen. Otro aspecto a destacar, fue el tema de
discriminación, sobre el que interpretamos por grupos alguna experiencia real a modo de teatro mudo. Con esto llegué a la conclusión de que sólo es posible tener un espacio para
compartir experiencias si sentimos que estamos con personas que también han estado
en nuestro lugar o que están dispuestas a escuchar y empatizar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario